Ill Niño, viva la revolution

Septiembre 18, 2026

Hay discos que uno escucha.

Hay otros que uno vive.

Revolution Revolución pertenece a la segunda categoría.

Para quienes crecimos a principios de la primera década del siglo XXI, Ill Niño no necesitaba demasiada presentación. Bastaban unos cuantos segundos de “What Comes Around”, “Unreal” o “God Save Us” para reconocer aquella mezcla que parecía destinada a romper fronteras: guitarras pesadas, percusiones latinas, voces agresivas y una identidad que no necesitaba renunciar a sus raíces para abrirse paso dentro del metal internacional.

Era la época en la que MTV todavía formaba parte de la rutina de muchos de nosotros. Antes de que YouTube se convirtiera en el archivo musical que hoy conocemos, había que esperar a que un video apareciera en televisión. Y si una canción terminaba además dentro de la banda sonora de una película o un videojuego, había muchas posibilidades de que terminara acompañando buena parte de nuestra adolescencia.

Ill Niño estuvo ahí.

Revolution Revolución apareció el 18 de septiembre de 2001. Exactamente 25 años después, el 18 de septiembre de 2026, la banda llegó por primera vez a San Luis Potosí para celebrar aquel disco en Bunker 57, como parte de su gira mundial conmemorativa y con Dark Entries Productions detrás de la presentación. La coincidencia de fechas hacía que aquella noche tuviera algo de círculo cerrado: el mismo día del aniversario, un cuarto de siglo después, esas canciones volverían a sonar frente a una generación que ya no es la misma que las escuchó por primera vez.

Pero antes de que llegara la revolución, había que atravesar la tormenta.

La noche comenzó con Perro Suicida, aunque en nuestro caso queda una confesión obligada: nos perdimos su presentación.

La vieja costumbre de llegar tarde a los conciertos volvió a hacer de las suyas y cuando finalmente estuvimos dentro de Bunker 57, su participación ya había terminado. Dark Entries Productions siempre empieza a la hora que anuncia.

No por eso dejaremos pasar su presencia en una noche que también sirvió como escaparate para la escena nacional. Perro Suicida continúa construyendo su propio camino y recientemente presentó un nuevo tema, “Deus Ex Machina” realizado en colaboración con distintos exponentes de la escena nacional: Dave Valentine (Invocatio), Franz Ramirez (Furia Del Rey), Darbel ''Arkham'' (Arrowhead), Rubí Rodriguez (Dante Metal SLP), Mizael Del Prado (Abysmal Void), Omar Soluna @(LouderForce), Alberto ''Timmy'' (Dead Legacy). Una muestra de que el circuito nacional también encuentra fuerza cuando sus propios integrantes deciden empujar en la misma dirección.

Así que, sí: esta vez la crónica tiene una pequeña deuda con ellos. Y queda saldada, al menos parcialmente, dejando constancia de que estuvieron ahí.

Con el recinto tomando forma y el público cada vez más metido en la dinámica de la noche, llegó el turno de Dark Horse Prophet.

La banda fue una de esas piezas que ayudaron a preparar el terreno para lo que vendría después. Porque aunque el motivo principal de la reunión era Ill Niño, una fecha de estas características también funciona como recordatorio de que el metal no existe únicamente alrededor de los nombres “famosos”.

Hay músicos que se suben al escenario cuando todavía faltan horas para que llegue el acto principal y que, aun así, tienen que convencer a un público que ya trae puesta la camiseta de otra agrupación.

Dark Horse Prophet cumplió con esa tarea y dejó listo el escenario para el siguiente capítulo de la noche.

Después apareció Lydia Can't Breathe. Y aquí también había una pequeña historia previa que muchos seguidores de la gira probablemente ya conocían.

Durante la primera fecha del tour en Ciudad de México, su vocalista intentó lanzarse hacia el público durante la presentación. El problema fue que el público no alcanzó a recibirlo y el resultado fue, cuando menos, una de esas escenas que terminan convirtiéndose en anécdota inmediata dentro del circuito de conciertos.

En San Luis Potosí, Lydia Can't Breathe volvió a demostrar por qué forma parte de una gira de estas dimensiones.

Su propuesta encajó perfectamente con una noche construida alrededor de sonidos pesados, agresivos y cargados de energía. Para entonces Bunker 57 ya estaba preparado para lo que todos habían ido a buscar.

Y entonces llegó Ill Niño.

Hay algo extraño en reencontrarse con una banda que marcó una etapa de tu vida. Porque mientras ellos están frente a ti, sobre un escenario, una parte de tu cabeza sigue estando en otro lugar.

En una televisión. En un reproductor de discos compactos. En un videojuego. En una película. En aquella época en la que descubrir una banda podía suceder simplemente porque aparecía su video en MTV.

Ill Niño forma parte de esa memoria.

La banda no solamente encontró un espacio dentro del nu metal y el llamado latin metal; varias de sus canciones terminaron asociadas a películas, series y videojuegos. “Unreal”, por ejemplo, apareció en Evolution Skateboarding, mientras “How Can I Live” formó parte de Freddy vs. Jason. “God Save Us”, “I Am Loco” y “Liar” también encontraron espacio en producciones audiovisuales.

Por eso, cuando las luces finalmente bajaron y comenzaron los primeros acordes de “God Save Us”, aquello no se sintió únicamente como el comienzo de un concierto. Fue como abrir una puerta. El repertorio avanzaba y con cada canción aparecía una fotografía distinta de aquella época. El setlist no necesitaba demasiadas explicaciones. Las canciones hablaban por sí mismas y el público respondió como quien no necesita que le recuerden la letra de algo que lleva años guardado en la memoria.

Con el trascurrir del recital, ya no había demasiada diferencia entre quienes habían descubierto a Ill Niño en 2001 y quienes probablemente llegaron a la banda muchos años después. El espacio se convirtió en una especie de punto de encuentro entre generaciones.

Y entonces apareció la canción que daba nombre a toda esta celebración: “Revolution/Revolución”. Escucharla el 18 de septiembre de 2026 tenía una carga difícil de ignorar. No solamente porque perteneciera al disco que cumplía 25 años. Sino porque era exactamente el mismo día de su lanzamiento original.

Veinticinco años. Un cuarto de siglo. Y aquellas canciones seguían siendo capaces de llenar un recinto.

La nostalgia, sin embargo, no significó quedarse atrapados en el pasado. Ill Niño también mostró hacia dónde se dirige su siguiente capítulo. “Born to Suffer” apareció dentro del repertorio y después llegó “This Is War”, presentado como uno de los nuevos temas de la banda con su nueva voz, Tommy Roulette. Sí, extrañábamos a Cristian Machado, pero el novel frontman estuvo genial.

Era una manera bastante clara de recordar que Ill Niño no estaba ahí únicamente para reproducir un álbum de hace 25 años. La revolución también continúa. Y para cerrar llegó “How Can I Live”. Quizá no podía existir un final más adecuado para una noche construida alrededor de los recuerdos.

La noche fue mucho más que una presentación de aniversario. Fue un encuentro entre una banda y la generación que creció con ella. Una generación que vio cómo cambiaba dramáticamente todo: cómo los discos comenzaron a desaparecer lentamente de las tiendas, cómo Internet transformó la manera de descubrir música y cómo aquellas canciones que alguna vez parecían parte del presente terminaron convirtiéndose en recuerdos.

Ill Niño llegó para celebrar 25 años de Revolution Revolución, pero terminó demostrando que algunas revoluciones no desaparecen cuando cambia la época que las vio nacer. Simplemente encuentran nuevas generaciones para escucharlas. Y por una noche, al menos, volvimos a ser jóvenes revolucionarios.

Agradecimientos especiales a Dark Entries Productions por las facilidades otorgadas.

Fotos por HugoEmeCe

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