Obscura | Una precisión matemática antes del naufragio logístico
Octubre 19, 2026
Hay una paradoja implícita en presenciar un concierto que, con los días, se convierte en una especie de reliquia o pieza de museo. El pasado domingo 11 de octubre de 2026, el escenario de Bunker 57 en San Luis Potosí recibió la cuarta parada de la gira Beyond The Seventh Sun // Mexico 2026 (coordinada a nivel nacional por Rodia Soundwave Agency). En ese momento, nadie entre la multitud imaginaba que estaba atestiguando uno de los últimos chispazos de un tour condenado al colapso.
Mientras la inoperancia organizativa y los desacuerdos sepultaron los shows de la Ciudad de México, Monterrey y Durango días después, la fecha potosina quedó registrada como una jornada donde la música se impuso sobre la tormenta. Fue una noche de distorsión matemática, ejecuciones de alta escuela y una lección de profesionalismo técnico que San Luis Potosí no olvidará fácilmente.
De metal alienígena y penumbra escandinava, a brutalidad californiana
La velada dio inicio con la artillería de Orion Rise. La agrupación saltó al escenario para desplegar su propuesta de alien metal, un concepto sonoro técnico e intrincado que sirvió para sacudir la inercia del recinto. Por si fuera poca su presencia con indumentaria extraterrestre, el escenario estaba cargado de una estructura fuera de este mundo que desplegaba láseres y luces impactantes. Lejos de ser un mero trámite de apertura, su presentación demostró que la escena nacional tiene el calibre suficiente para sostener la vara alta desde el primer acorde.
El matiz del evento cambió drásticamente con la salida de Thulcandra. Con Steffen Kummerer al frente vistiendo su faceta más helada y sombría, la banda descargó un conjunto de riffs que rinden culto directo al black/death metal melódico escandinavo de los noventa. El contraste entre la frialdad estética de los alemanes y el calor que ya se acumulaba en el foro creó una atmósfera sofocante pero adictiva. Excelso.
Inmediatamente después, Abysmal Dawn tomó el control con una descarga implacable de death metal de corte estadounidense. Los californianos no dieron margen de maniobra al público: ataques de batería a velocidades absurdas, líneas de guitarra densas y una actitud escénica que terminó por desatar los primeros remolinos de empujones en el centro de la pista. No mostraron piedad alguna a nuestros oídos.
Un trío de virtuosos desafiando a la lógica
Cuando llegó el turno estelar de Obscura, un detalle llamó de inmediato la atención del público más observador: sobre el escenario no estaba presente su bajista. Tratar de interpretar el death metal técnico de una banda como la alemana, prescindiendo de una de sus columnas tonales en vivo, podría ser un suicidio sonoro para cualquier alineación promedio. Sin embargo, la banda resolvió el inconveniente con una solvencia que rayó en lo metódico.
Haciendo uso de secuencias de apoyo precisas para el rango de frecuencias graves y recargando el peso de la ejecución en un ensamble de guitarras implacable y una batería de métricas complejas, el grupo entregó un set preciso. Lejos de sonar desbalanceado o falto de cuerpo, el sonido dentro del Bunker 57 se percibió amarrado, nítido y arrollador.
Temas con cambios de compás asfixiantes y solos de alta velocidad resonaron con una pulcritud que parecía procesada en estudio, provocando una respuesta eufórica en la audiencia presente. Músicos y espectadores conectaron en un ejercicio de catarsis colectiva, reafirmando que la plaza potosina sabe responder con creces ante propuestas de alta complejidad musical.
El colapso tras el éxito potosino
Revisitar esta noche con la perspectiva que da el tiempo obliga a mirar el contraste. San Luis Potosí fue testigo de un show fluido y sin contratiempos, pero apenas una fecha después, tras su paso por Chihuahua, la gira se descarriló por completo.
Tal como lo documentó el periodista Xardiel Padilla de Reporte Sónico para Periódico LA ROCKA, la cancelación de las tres fechas finales destapó una intrincada red de acusaciones cruzadas y fallas de producción:
Obscura, Thulcandra y Abysmal Dawn publicaron comunicados donde acusaron al booker principal nacional (Alejandro "Cacique" Rodríguez / Rodia Soundwave) de incumplimientos logísticos y financieros graves. Afirmaron que la falta de vuelos internos agendados tras su fecha en Chihuahua los dejó varados con su equipo, optando por cancelar para no arriesgar la salud, seguridad ni economía de los músicos. Prometieron buscar un regreso a México en 2027 bajo una promotora distinta.
En entrevista telefónica con el referido Xardiel Padilla, Alejandro "Cacique" Rodríguez atribuyó la cancelación a una postura intransigente de los grupos. Detalló que la gira venía arrastrando complicaciones severas, como el robo de equipo valuado en $10,000 USD en Morelia, además de tres músicos contagiados de influenza y uno con malestar estomacal. Sobre el traslado desde Chihuahua, afirmó que se planteó viajar por carretera a Torreón para volar desde ahí a la Ciudad de México debido al encarecimiento de los vuelos directos, solución que las bandas rechazaron.
A su vez, el promotor de Chihuahua, Gerardo Torres, desmintió a Padilla en cuanto al haber fallado en la gestión de logística; lamentó la desinformación y la falta de empatía manifestada por la agencia internacional.
Por su parte, la agencia local Fullsound Agency confirmó la cancelación de la fecha en Foro Veintiocho, deslindándose de las fallas operativas originadas desde Chihuahua y coordinando la devolución del dinero a los compradores.
El valor de lo presenciado
El paso de la gira Beyond The Seventh Sun por México quedará registrado en el historial del metal nacional como un recordatorio amargo de las deficiencias organizativas que aún arrastra el circuito de giras en el país. Sin embargo, la historia en San Luis Potosí se escribió de forma diferente, amén de la intervención de Dark Entries Productions como promotor local.
Para quienes estuvieron presentes en Bunker 57 el 11 de octubre, lo que queda en la memoria no son las notas de prensa ni las disputas administrativas. Queda el testimonio de una noche en la que cuatro bandas lo dieron todo sobre el escenario y una audiencia respondió a la altura, convirtiendo a esa fecha potosina en el último refugio de excelencia técnica de una gira que terminó antes de tiempo.
Agradecimientos especiales a Dark Entries Productions por las facilidades otorgadas
Fotos por HugoEmeCe