Dogma en crisis: tres integrantes —Lilith, Lamia y Rusalka— anuncian su salida y acusan decisiones unilaterales

Octubre 28, 2025

La banda Dogma, proyecto femenino que desde 2021 ha generado atención por su estética ritual, sus seudónimos escénicos (Lilith, Lamia, Nixe, Abrahel, Rusalka) y su puesta en escena teatral, atraviesa en estos días una crisis pública tras el anuncio simultáneo de la salida de tres de sus integrantes. Las versiones contradictorias en redes y los comunicados cruzados entre ex-integrantes y la propia agrupación exigen tomar distancia crítica y documentar los hechos con fuentes directas.

Qué ocurrió — las versiones

El 26 de octubre de 2025, las integrantes que actuaban bajo los alias Lilith, Lamia y Rusalka difundieron un comunicado (ampliamente replicado en redes y por medios especializados) anunciando su separación del proyecto. En su mensaje las ex-miembros denuncian —según los posts y declaraciones que han circulado— “decisiones unilaterales, promesas incumplidas, manipulación, maltrato y mentiras hacia la base de fans”, y atribuyen la crisis al manejo del proyecto por parte de la persona que controla la banda. Estas acusaciones se han visto reproducidas en foros y grupos de fans.

En paralelo, la cuenta oficial de Dogma publicó un comunicado en Instagram y Facebook en el que reconoce que es consciente de las “declaraciones de algunas exintegrantes no originales” y afirma que la visión y la música del proyecto continúan a pesar del cambio de formación. El tono del comunicado oficial enfatiza la continuidad del proyecto más que las causas concretas de la salida.

Medios independientes y portales especializados han recogido ambas versiones y señalan que, en los últimos años, Dogma ha tenido múltiples cambios de formación —algo que algunos seguidores ya habían documentado en foros y wikis de fans—, lo que parece agravar la polémica actual.

Identidades y contexto

Algunos medios han ido más allá y han publicado nombres y perfiles (no oficiales) de las personas detrás de los alias; un artículo reciente reseñó la revelación de la identidad de Lilith, Lamia y Rusalka tras las salidas, y recogió fragmentos del conflicto. Estas publicaciones contribuyen a que la discusión trascienda la dinámica interna del grupo y se transforme en debate público sobre gestión de proyectos artísticos y derechos laborales en bandas con formato “colectivo/performático”.

Recordemos que Dogma llegó a México en 2025 con una gira que concitó interés por su propuesta visual y por su mezcla de hard rock/metal con teatralidad; Intense Metal cubrió la fecha en Sao Paulo como parte de la cobertura de la escena. Ese antecedente contextualiza por qué la disputa adquiere resonancia entre promotores, fans y medios nacionales.

Dogma en São Paulo: un ritual que no olvidaré

Análisis: causas probables y consecuencias

Con base en las declaraciones públicas y en el histórico de cambios de formación del proyecto, se pueden identificar al menos tres vectores que explican esta crisis:

  1. Gestión centralizada y control de imagen. Bandas que operan con una estética de personajes y anonimato suelen depender fuertemente de la dirección creativa y del manejo de marca; cuando esa gestión se concentra en una sola figura (manager, productora o miembro fundador) surgen tensiones por la autoría, condiciones de trabajo y control creativo. Las denuncias de decisiones “unilaterales” apuntan a ese conflicto.

  2. Condiciones laborales y promesas incumplidas. Las referencias a “promesas rotas” andan por la senda de disputas contractuales o incumplimientos en logística y compensación (problemas frecuentes en giras y proyectos emergentes). Si se confirman, podrían tener implicaciones legales o de reputación para promotores y representantes.

  3. Alta rotación de integrantes y desgaste de marca. Un proyecto con cambios frecuentes en sus “personajes” corre el riesgo de que el público cuestione la autenticidad del grupo y su viabilidad a largo plazo; la reciente salida de tres figuras centrales puede obligar a una reconfiguración artística o incluso a un replanteamiento del modelo de proyecto.

Qué sigue y qué esperar

  • Posible réplica legal o más comunicados públicos. Si las acusaciones de las exintegrantes implican incumplimientos contractuales o prácticas laborales cuestionables, lo esperable es que alguna de las partes emita nuevos comunicados o que surjan gestiones legales.

  • Reconfiguración de la banda para giras y compromisos. Dado que Dogma tenía actividad en vivo durante 2025, los promotores y festivales podrían exigir aclaraciones; la banda oficial ya dijo que seguirá adelante, pero queda por ver con qué formación.

  • Debate en la escena sobre modelos de proyecto. Este caso puede abrir una discusión más amplia sobre transparencia, condiciones y derechos de músicos (especialmente en proyectos que usan máscaras/personajes), un tema que Intense Metal seguirá de cerca.

¿Qué opinas? ¿Eres fan de la banda? ¿Afectará al sonido de la banda?

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