La teoría del metalero geek: comprobación empírica en la ECOM 2025

Diciembre 18, 2025

Tengo la teoría de que, en términos generales, el metalero es geek, y viceversa. El mundo de fantasía del anime y los cómics converge con el de los acordes distorsionados de las guitarras eléctricas. En mi juventud, casi todos los que disfrutaban de la llamada música metálica (mi mamá dixit) tenían cierto grado de afición hacia los monos chinos de oriente, por no mencionar los programas ya clásicos que se transmitían ad nauseam por televisión abierta, como Dragon Ball y Sailor Moon, emblema de la generación millennial.

La relación es evidente. Basta escuchar el EP de Epica enfocado a temas de Attack on Titan, o el segundo opening de Death Note por parte de Maximum the Hormone. Para salir de dudas, decidí hacer un estudio de campo, no habiendo mejor lugar para realizarlo que la edición 2025 de la ECOM – Expocomic San Luis Potosí. Con la firme convicción de probar mi hipótesis, me lancé al Centro de Negocios Potosí, lugar que se está convirtiendo en el epicentro friki de este tipo de convenciones.

Recuerdo que, hace muchos ayeres, siendo aún estudiante, asistía a sus primeras ediciones. Hablo de cuando lo más genial era encontrar la saga de Hades de Saint Seiya (la parte del Santuario) concentrada en múltiples DVD o, en su caso, CD-R. Aún conservo una entrada con un valor de quince pesos, una décima de lo que vale actualmente. La inflación pega duro, así como la edad. ¿Estaré viejo para ir a esa clase de eventos?

La respuesta corta es no. Tanto el sábado 13 como el domingo 14, las instalaciones gubernamentales estaban repletas de personas amantes de la cultura pop, de todas las edades, en solitario o acompañados de amigos y familia. Todos estaban muy entusiasmados, ya fuera para tomarse fotos con cosplayers, comprar figuras o cartas de Magic y Pokémon, o escuchar y estar cerca de los invitados de este año. Pretextos hubo muchos para asistir, y el impacto fue tal que era difícil hallar un lugar disponible de estacionamiento en aquel fin de semana decembrino.

La temática, si es que hubo alguna, estaba enfocada en One Piece. Incluso se planteó una dinámica consistente en la búsqueda de este. Fracasé. Lo único que encontré fue abandonado en el piso un dedo de Sukuna, la maldición insignia de Jujutsu Kaisen. A diferencia de Itadori, no me lo tragué.

En el acceso de la convención estaban colocados dos grandes inflables temáticos para los más chicos. Tras la fila de rigor, se ingresaba a un gran espacio dedicado a la zona de cosplay, donde era evidente la popularidad que imponía Lady Dusha. A pesar de la alta demanda, noté que no se apresuraba en lo absoluto. Se tomaba el tiempo para conocer a quien le estaba pidiendo una foto o autógrafo, involucrándose con cada uno, generando, hasta donde era posible, un vínculo.

Esto no quiere decir que los demás cosplayers no tuvieran afluencia. Al contrario. Las dos largas jornadas prácticamente no descansaron por estar tomándose fotografías o realizando dinámicas con sus fans y entre ellos mismos. Mimariin, Werevita, KarMa Brr, TuNoviaGeek, Magic Miike0, Velvet Moonlight, Oldtaku80, Zemaryy, Tendo Cosplay, Robee Cosplay, Lizzchan Cos, EleNekosplay, Nerosenpai, Iri Flanecito, Natt Cosplay, Asteria Laufeyson, Lulú Wolfman, y una infinidad de profesionales y aficionados se caracterizaban de sus personajes favoritos. No me atrevo a mencionar a todos los demás por temor a olvidar a alguno y porque no acabaría nunca; sin embargo, todos expusieron la democratización del acto, dando más importancia al ingenio y la creatividad que al presupuesto invertido.

Otro acierto fue colocar el área de alimentos al aire libre. Sostengo que la decisión se tomó para evitar aquella acumulación de olores tan característico de una Frikiplaza en el sitio. Y es que había un momento en que era difícil caminar por los pasillos de la ECOM. Aquello era un lleno absoluto.

Si actuabas rápido podías tener la firma de la Eleven de mis tiempos, Matilda Wormwood, y Bombón de las Chicas Superpoderosas (Cristina Hernández), o la de Homero Simpson y Winnie Pooh (Humberto Vélez). Una fila que parecía no tener fin se dibujaba al fondo del recinto.

El primer día fue el más ¿rockero? ya que tuvo la presentación de la Sotako Rock Band, que se enfoca en Anisong, JRock y Vocaloid, sea lo que sea que eso signifique. No me importó porque para ser sincero, son unos musicazos. Se vio que dominaban tanto sus instrumentos como al público que respondió de la mejor manera. Todo para que después se subieran El Fedelobo y Criss Martell, La Pensión, quienes sorpresivamente también se pusieron a tocar después de su plática.

¿Y hubo metaleros? Los gustos fueron bastante eclécticos entre la gente con la que intercambié palabras. Hubo algunos que confesaron escuchar en su día a día canciones de Agustín Lara y José José, y otros sostuvieron orgullosos oír temas de My Little Pony. Me recomendaron muchos artistas y estoy dispuesto a darles una oportunidad, aunque mi perfil de Spotify acabe como una licuadora sonora y me avergüence de publicar el Wrapped el próximo año.

Me encontré a un anticristo llamado Mr. Crowley y, juzgando su apariencia, deduje que le gustaba el black metal. Este libro sí era acorde a su portada, demostrando su fanatismo por bandas como Behexen y Thy Antichrist. Los mismos integrantes de Sotako cargaban un bagaje musical que iba desde el heavy tradicional hasta lo más progresivo. Los logos de Metallica, Deftones, Tool y Iron Maiden desfilaban en playeras que se asomaban entre la multitud.

Mi conclusión: el metal y sus subgéneros no están peleados con lo otaku, los videojuegos, la ciencia ficción y la cultura pop. Ser un desadaptado y no seguir la norma que impone la sociedad es algo que une a estos dos universos. Por eso funcionan bien juntos. Y la ECOM es el momento en donde podemos ser nosotros mismos, ser aceptados.

Quedé fascinado. Creo que también voy a empezar a disfrazarme. No me romperé la cabeza con el nombre: HugoCosplay. Y mi primer personaje será el del director del Colegio Técnico de Magia Metropolitana de Kioto, Yoshinobu Gakuganji. Total, lo viejo ya lo tengo.

Agradecimientos especiales a Lulú Wolfman y a la organización de la ECOM por las facilidades otorgadas.

Para más fotos, va nuestra galería del día 1 y del día 2.

Fotos por HugoEmeCe aka HugoCosplay

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