Apocalyptica revive a Metallica en el Tangamanga II

Noviembre 22, 2025

Fotos por Pablo Zermeño (Instragram: @zupablog)

Con diez álbumes, una propuesta vanguardista y una trayectoria envidiable, Apocalyptica cierra un ciclo lanzando “Plays Metallica Vol. II” (2024). El actual trío conformado por Eicca Toppinen, Paavo Lötjönen y Perttu Kivilaakso, comenzó precisamente con un disco de covers de la banda legendaria de la Bay Area de San Francisco. 

Desde el lanzamiento de su último opus han girado por todo el mundo, y el viernes 21 de noviembre de 2025 regresaron a San Luis Potosí presentando su último esfuerzo discográfico. Recordemos que en febrero de 2024 fue la primera ocasión que pisaron tierras potosinas, pero ahora, con un show totalmente distinto, ofrecieron un setlist integrado únicamente por temas de Metallica.

Problemas en el paraíso

Meses atrás se anunció el magno evento. El sitio donde se llevaría a cabo el concierto sería el Teatro de la Ciudad del Parque Tangamanga II. Sin embargo, no se generó gran expectativa, pues durante el Buen Fin, días antes de la cita pactada, se ofreció un 2x1 en el boletaje, que se mantuvo hasta el final. Esto causó molestia en varios fanáticos que adquirieron su entrada con anticipación, lo cual reflejaron en redes sociales. El 2x1 era obligatorio, ya que la boletera forzaba la compra doble; es decir, no podías comprar sólo uno.

Lejos de esta práctica usual que ya hemos visto en el pasado en todo México, misma que afecta al consumidor inicial, y que provoca que la gente no compre en preventa, debemos observar este fenómeno con detenimiento.

Pongamos el ejemplo de Cradle of Filth, que se presentó en San Luis Potosí este mismo año. En resumen, no llenó. La banda británica llegó por primera vez a la ciudad en octubre de 2024, siendo un éxito total. A pesar de que regresaron con nuevo disco y nuevo show, no tuvo la misma convocatoria y no logró llenar. ¿Por qué no repitió el sold out anterior? Prevaleció el ‘ya los vi’ sobre la intención de volverlos a ver. Insisto, mencionan los metaleros y público en general que San Luis es la nueva capital del metal por la extensa cartelera que ofrece en este tipo de música, pero no asisten o, peor aún, critican.

Al final esto sólo perjudica a las promotoras por no recuperar lo invertido económicamente, al artista porque ya no tendrán ganas de regresar a una ciudad donde no los van a ver, y a nosotros los fanáticos precisamente por la apatía generada. Y sin embargo, Apocalyptica arrasó y la modesta convocatoria lo entregó todo con pasión.

¿Banda tributo o proyecto innovador?

Definir actualmente qué es o qué no es metal, es un deporte de alto riesgo, que genera debates dignos de filósofos, o los que se arman en programas de análisis de fútbol. La discusión se complica cuando la agrupación está compuesta principalmente por chelos, ocasionalmente acompañados de batería y voz.

¿Qué es Apocalyptica? Volvemos a que nacieron tocando covers de Metallica y conforme sacaban nuevos discos, metían uno que otro cover de otras agrupaciones, como Faith No More o Sepultura. Esto no significa que sean una banda tributo.

En conferencia de prensa virtual, aludieron a la complejidad de componer temas de metal en chelos, por lo que adaptar temas emblemáticos de Hetfield y Ulrich no es sencillo, especialmente considerando que los finlandeses provienen de una formación de música de cámara.

Por ello, podemos afirmar el valor que resguardan en sus trabajos discográficos, que se han apartado a versiones de otros artistas, teniendo una amplia gama de temas propios de sumo éxito. Sin temor a equivocarse, “I Don't Care” es su canción más famosa y triunfal. Volviendo a sus raíces, buscan cerrar un ciclo con temas de Metallica. En lo personal, este nuevo volumen de versiones es superior al primero. Pero, ¿sonarán bien en vivo?

Los cuatro jinetes

Confieso que llevaba años sin visitar el Parque Tangamanga II, en la zona noroeste de San Luis Potosí. Gran sorpresa me llevé al ver su Teatro de la Ciudad. Enorme, magnífico. Sin palabras. Su renovación es impresionante. Es mejor que su símil del Parque Tangamanga I, opino.

También me encantó ver a tantas familias reunidas en un concierto de metal. Gente de todas las edades se congregaron a ver a los finlandeses. Afuera, una familia de tres intentaba vender un boleto; habían aprovechado el 2x1, pero nadie asistió solo para ofrecerlo. Así entraron.

El ingreso fue rápido. A pesar de la magnitud del lugar, podías ver el espectáculo desde cualquier lado y disfrutarlo al máximo. Debo mencionar tres cosas que no me gustaron, un sentir muy propio. La cerveza de 355ml costaba $110 MXN. Un insulto. Además sólo había light. 

Por otro lado, la seguridad te instaba a que te quedarás en tu lugar. Debido a la distribución de asientos por zonas, el personal del lugar hacía que no te acercarás un poco más a las vallas metálicas que hacían de división y te invitaban a que dejaras libres los pasillos. La convocatoria se quedó corta y el recinto no alcanzó ni la mitad de su capacidad. Pero, bueno, no queremos accidentes.

Y por último, el sonido de la batería. No me malinterpreten, el show estuvo fantástico, pero la batería no sonaba del todo bien. Al final fui a la merch oficial y adquirí una edición alemana (dicen) del “Plays Metallica Vol. 2” en CD, y al escucharlo en casa supe qué era lo que estaba mal. Los platillos brillaron por su ausencia durante el concierto. No sonaban, por más que el baterista Mikko Kaakkuriniemi los golpeara. En cuanto al audio, los miembros de Apocalyptica mencionaron que por falta de “algo” que no tuve claro (por comprar una cerveza light de $110 MXN), estuvo a nada de cancelarse el concierto. Afortunadamente no pasó.

La boletera tenía anunciado el inicio del show a las 8:00 pm, pero el día del evento la promotora en redes sociales publicó que sería a las 9:00 pm. Empezó a las 8:40 pm, lo que provocó que la gente se apresurara en llegar cuando sonó ‘The Ecstasy of Gold’, original de Ennio Morricone, y con la que Metallica anuncia el comienzo de sus conciertos.

Aunque el recital duró apenas una hora con veinte minutos, fue brutal la interpretación de los finlandeses. Increíble como unos chelos nos hicieron brincar y corear las canciones, a pesar de que no había vocalista.

Si bien interpretaron clásicos de Metallica, de su época dorada, destacó ‘St. Anger’, del disco homónimo. Su interpretación hizo considerar a varios revisitar esa obra y valorarla con objetividad. ‘The Call of Ktulu’ fue dedicada al gran Cliff Burton y estuvo excelente. ‘Master of Puppets’, ‘Nothing Else Matters’ y ‘Seek and Destroy’ fue la trilogía con la que nos mandaron a otro mundo. Literalmente no hubo límites: todos avanzamos hasta lo más cercano al escenario. 

Cerró con broche de oro Apocalyptica, pero los que no se quedaron atrás fuimos nosotros quienes, a pesar de las circunstancias, recordaremos este concierto con gran emoción. Esperemos que la promotora no se desanime y siga apostando por esta clase de eventos.

No obstante los tropiezos logísticos, los detalles sonoros de la batería y la austera entrada, Apocalyptica recordó por qué es un proyecto único en el mundo del metal. Su entrega, su virtuosismo y la manera en que hacen vibrar a miles con instrumentos ajenos al canon metalero demuestran que siguen siendo un acto imprescindible. Quienes estuvimos ahí fuimos testigos de algo más que un tributo: fuimos parte de un cierre de ciclo celebrado con poder, elegancia y una pasión que sólo ellos pueden transmitir. Al final, entre chelos desbordados y clásicos reinventados, quedó claro que el metal también puede sentirse sin palabras.

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